Vacilar o no vacilar

La comunidad de LoL reflexiona sobre una práctica polémica.

En cualquier juego competitivo hay una lucha constante entre el impulso de querer pasárselo bien y el de querer ganar. En un mundo ideal podríamos equilibrar ambos de forma equitativa, pero seamos sinceros: cuando decidís ganar, no hay nada menos divertido que la posibilidad de perder.

Debido a lo difícil que puede ser disfrutar de un juego en el que os habéis propuesto ganar, la mayoría de los deportes han desarrollado costumbres que ayudan a los jugadores a resolver esa tensión. Los jugadores de rugby suelen ir a tomarse algo con los rivales en eventos sociales tras los partidos, mientras que los aficionados del fútbol han coreado obscenidades competitivas desde las gradas desde tiempos inmemoriales. Estas prácticas no son necesariamente parte de todos los partidos, pero conservan una sensación de rivalidad competitiva a la vez que mantienen un tono desenfadado.

En League of Legends, las costumbres de deportividad pueden adoptar muchas formas, desde un simple "glhf" al principio de la partida hasta enseñar el emoticono Dab de Pingu después de eliminar un guardián de control. Una de las herramientas más efectivas para no dejar de pasárselo bien en League of Legends es vacilar y, de todos los tipos de interacciones entre los jugadores que ofrece el juego, resulta que es una de las más polémicas.

Si hay alguien a que se le da bien el arte de vacilar al rival es a Peter "Doublelift" Peng, el ADC del equipo norteamericano Team Liquid, quien se ha labrado una reputación por sus ocurrencias competitivas. Después de más de media década jugando a League of Legends, Doublelift ha visto la práctica de vacilar usada en diferentes contextos y motivada por diferentes complejos. Hoy en día, aunque dice que eso de vacilar acabará "pasándole factura", entiende por qué puede ser un tema tan problemático: "Para la gran mayoría de la gente, creo que es polémico porque no están acostumbrados a vacilar a los demás ni a que la gente les vacile a ellos, por eso les afecta tanto. Cuando vacilas a alguien, la mayoría de la gente se lo pasa bien a costa de otra persona".

Es un concepto difícil de aceptar: vacilar es, en esencia, un intento unilateral de divertirse en un entorno competitivo y, en el contexto de un entorno online, a menudo puede parecer que una persona que vacila es tóxica por naturaleza. Pero tal vez haya algo detrás del impulso de activar el chat general cuando LoL lo deshabilita de forma predeterminada. Tal vez vacilar sea, como los eventos sociales de rugby o los cánticos del fútbol, una parte esencial del juego.

LUCHAR CON PALABRAS

Es un caso excepcional, pero en esgrima los árbitros a veces sacan una tarjeta negra. Al igual que una tarjeta roja o una amarilla en fútbol, la tarjeta negra penaliza a un jugador por su mal comportamiento, pero tiene implicaciones mucho más serias que una advertencia o incluso una expulsión. Una tarjeta negra no solo elimina al esgrimidor del campeonato, también se puede sacar por ofensas que se considerarían triviales en otros deportes. Incluso negarse a estrecharle la mano al rival puede resultar en una tarjeta negra.

En deportes como el boxeo o el hockey pueden pasarse de la raya sin que eso los tache de antideportivos. Muhammad Ali era venerado (no castigado) por sus vaciles y, cuando los jugadores de hockey se dan de puñetazos en la pista, el árbitro deja que ocurra.

Merece la pena hacer estas comparaciones en el contexto de League of Legends, no solo porque la esgrima sea demasiado estricta y el boxeo demasiado duro, sino para demostrar que la deportividad es un concepto relativo. Lo que un deporte puede considerar vulgar u ofensivo, otro puede considerarlo positivo o útil. Sí, hay ciertas reglas no escritas que gobiernan el protocolo de manera uniforme en todas las escenas competitivas, pero, en gran parte, vacilar forma parte de la zona gris de la moralidad.

Llegados a este punto, probablemente estéis pensando en casos claros que se califican como vacilar, como cuando Jensen dijo que "aplastaría a Faker" en el Mundial de 2016, o cuando Doublelift dijo en un vídeo de antes de una partida que "el resto eran basura". Pero vacilar en la LCS es muy diferente a lo que un jugador normal se puede encontrar en una partida de League of Legends, donde hay mucho más debate sobre qué bromas son aceptables y cuáles no.

Pensad en vuestra última partida en la cola en solitario. Puede que utilizaseis Destello contra un muro y el ADC enemigo haya escrito "?" en el chat general. Puede que le dijerais al equipo enemigo "gg ez" después de destruir su nexo. Puede que vuestro top haya fedeado a la Illaoi enemiga y haya insultado a vuestro jungla durante toda la partida por ello. En la teoría, hay poca diferencia entre estos comportamientos y, aun así, pueden parecer totalmente diferentes según lo que se esté diciendo y a quién.

Aunque mucha gente no está de acuerdo en lo que se refiere a vacilar, existen algunos principios reconocidos que separan los vaciles de la toxicidad.

FUEGO AMIGO

"Para mí, vacilar solo se puede hacer entre rivales", dice Dan "Foxdrop" Wyatt, un famoso streamer de League of Legends de Reino Unido que intenta promover las interacciones responsables entre jugadores. "Creo que no se puede vacilar a los compañeros de equipo porque, para mí, el espíritu de vacilar es bromear sobre la competitividad del juego".

Dado que el "trabajo en equipo" en la cola en solitario requiere que interactuéis con extraños al azar para derrotar a los oponentes, puede resultar duro criticar cómo juega el equipo sin perjudicar vuestras propias posibilidades de ganar.

Incluso si estáis de broma, no hay garantía de que la persona con la que bromeáis sepa qué intenciones tenéis y es posible que incluso provocar de broma sea suficiente para que se frustren.

Wyatt recuerda una situación reciente en la que la Janna de su equipo se mantenía al margen en cada combate para preservar su A/M/A, haciendo que su papel de apoyo sea casi completamente inútil. "Así que dije en el chat general: Solicito una pausa. Problemas técnicos. La tecla R de Janna no funciona".

Janna no tenía nada que decir en ese momento, pero sí insultó en la sala de después de partida, donde al parecer informó sobre el comportamiento tóxico de Wyatt. Por situaciones como esta, Foxdrop dice que intenta evitar hablar mal y todo tipo de vaciles, sobre todo hacia sus compañeros de equipo.

Doublelift usa un enfoque similar, aunque a veces bromea cuando juega con amigos: "Incluso cuando vas perdiendo, si estás teniendo una partida horrible al menos tienes un compañero con el que bromear [en el chat de voz]. Tal vez criticas al tipo de tu equipo que lo está haciendo peor o simplemente aceptas que los dos sois basura y que habéis jugado muy mal en esa partida".

La intención es la otra característica que puede ayudar a diferenciar la toxicidad de los vaciles. En gran parte, todos sabemos cuándo nos estamos burlando del equipo enemigo y cuándo intentamos faltarle el respeto o acosarlo con maldad. Aquí es donde las cosas comienzan a ponerse ambiguas, pero todo el mundo tiene sus límites.

"League of Legends es un juego que se basa mucho en la destreza, así que muchas personas disfrutan superando al rival y luego expresan su felicidad en el chat general, restregándosela al enemigo en la cara", afirma Zachary Cavaness, escritor de una página de entrenadores llamada LeagueGoals.com. "Pero cuando los mensajes se vuelven un poco más agresivos y comienzan a atacar a otros jugadores de la partida, se puede cruzar la línea de ser parte del espíritu competitivo a atacar a alguien personalmente".

Otros como YokoNomi, que publica en el foro, piensan que el umbral debe determinarse según las partidas y las personas, y creen que "la verdadera pregunta es si la persona a la que no le gusta que se le vacile lo manifiesta voluntariamente o no, y si el que está vacilando lo reconoce y lo retira".

RIESGO Y RECOMPENSA

Hay una diferencia entre el coraje competitivo y la maldad, el autoelogio y la egolatría, la buena diversión y rozar el acoso. Esa delgada línea es suficiente para que uno se pregunte por qué los jugadores dedican su tiempo a hablar mal cuando podría salirles el tiro por la culata con facilidad.

La primera explicación (y quizás la más fácil) es que vacilar es la forma más obvia de que los jugadores se expresen después de una jugada increíble. Cuando anotáis un triple mientras os defiende un jugador pesado en baloncesto, no hay muchas formas mejores de expresar la emoción que con el clásico encogimiento de hombros de Michael Jordan.

Cuando os lleváis un asesinato doble debajo de la torreta después de usar Cronómetro en el momento oportuno, vais al chat general y escribís :^). La burla de los jugadores cambiará según el estado de ánimo en el que se encuentren, pero, en gran parte, vacilar es la forma predeterminada de "regocijarse en la victoria", como lo expresa el usuario del foro Jo0o. Pero no todo el mundo se pone a vacilar para celebrar jugadas impresionantes.

Algunos jugadores como Alex "Unit 01" Hanly lo hacen porque piensan que podría funcionar a un nivel estratégico: "Cuanto más enfadada está una persona, menos se concentra, así que, si puedes decir algo solo para que alguien no esté centrado en la partida, resultará beneficioso para ascender en la clasificación".

El mismo Doublelift ha visto que la estrategia funciona cuando la emplea un jugador de alto nivel en particular, pero es reacio incluso a compartir el nombre del jugador por miedo a popularizarlo. "He visto a muchos jugadores jugar contra este tipo y a nadie le gusta, pone nerviosa a la gente y se enfadan tanto que pierden contra él y se frustran".

Doublelift parece irritarse con tan solo hablar de este tipo, pero admite que la estrategia podría ser "muy efectiva" en la cola en solitario: "Te da una ventaja competitiva, pero también es muy cruel".

Este es el verdadero dilema que conlleva vacilar a la gente. Puede ser constructivo y dar a los jugadores una forma de expresarse, pero, en la práctica, es más probable que se convierta en una espiral de toxicidad que en seguir siendo constructivo o lúdico en cualquier sentido de la palabra.

La gestora de la comunidad local y organizadora de eventos, Judith "Jetset" Barbosa, admite que ha vacilado alguna vez (¿quién no?), pero que cuando lo provoca una frustración o enfado, siempre se arrepiente.

"Es fácil frustrarse y llevar esa frustración de una mala partida a la siguiente o perder rápidamente la esperanza si no tienes tiempo para jugar muchas partidas y así compensar las derrotas", nos cuenta ella. "Cuando tus compañeros de equipo son tan solo nombres de usuario de gente que no conoces y que probablemente nunca conozcas, es incluso más fácil pensar en las frustraciones en lugar de pensar en sus sentimientos".

Esto es algo de lo que hasta Doublelift ha sido culpable en el pasado: "Cuando era pequeño no tenía amigos y no era muy popular en el colegio, pero en el juego era muy bueno... Yo diría que, habitualmente, se habla mal para descargar la frustración. Para mí, era una forma de dar salida a mi inseguridad".

Y esa es la otra gran desventaja de vacilar: no solo se corre el riesgo de arruinar la experiencia de otra persona, sino que, cuando se usa como una muleta o una salida para la negatividad, puede interferir seriamente con vuestra propia experiencia.

"Yo no me molesto, es fácil pasarse de la raya y ser un imbécil, yo no quiero que se me vea como un imbécil", afirma Foxdrop.

Para gran parte de los jugadores, ahí es donde hablar mal empieza y termina. A excepción del habitual "ggwp" al final de partida, se sentarán estoicamente, tal vez con el chat general desactivado, y se centrarán en la partida sin interactuar en absoluto con el equipo enemigo.

Doublelift dice que este tipo de jugadores (los dos que menciona explícitamente son Apollo y Svenskeren) no hablan mal porque son "personas equilibradas" que no utilizan el juego para inflarse el ego o para dar rienda suelta a sus frustraciones. Él vincula la práctica de vacilar con la inmadurez en múltiples ocasiones y dice que casi ha dejado de hablarle mal a los rivales en la cola en solitario porque "ahora es mejor persona".

SER UN BOCAZAS EN EL CHAT

Está claro que Doublelift tiene una trayectoria profesional que proteger y eso obviamente afecta a su tendencia a autocensurarse. Aunque, en gran parte, él no ve la práctica de vacilar como puramente positiva o negativa, sino como una herramienta con matices que es demasiado importante en el espíritu de League of Legends como para abandonarla por completo.

"Le da a la gente la sensación de que hay algo en juego", nos cuenta Doublelift. "Está ese matiz del orgullo, esta persona ha apostado su ego en esta partida. Cuando vacilas y no puedes respaldarlo, entonces te arriesgas a parecer un idiota. Pero si lo haces y lo respaldas, te sientes como un dios. Como que puedes hacer lo que sea".

La finalidad no es argumentar que todo el mundo debería ponerse a vacilar o que debería ser una práctica universalmente aceptada entre todos los jugadores, ni tampoco que los jugadores que hablan mal se lo pasan mejor en el juego. La finalidad es que vacilar, cuando se hace de manera responsable, puede ser una poderosa herramienta para mejorar la experiencia de League of Legends o cualquier otro juego competitivo.

Aun así, para que eso de vacilar funcione, el receptor tiene que ser capaz de reírse cuando se convierte en el blanco de una broma y el emisor necesita ser lo suficientemente perceptivo como para saber cuándo se le está yendo la situación de las manos. Si parece difícil... es probablemente porque lo es.

Pensad en vacilar como un componente del juego mental de League of Legends y que, cuando os dan el manual de instrucciones, veis que tiene 3000 páginas y que lo han escrito un millón de personas distintas.

Entendéis la mayoría de las reglas con empatía, experiencia y tiempo ("No ves a treintañeros regodeándose de lo buenos que son en LoL", apunta Doublelift), pero hay mucho en juego. Si ganáis y respaldáis el hecho de hablar mal con un rendimiento increíble, podéis inflar vuestro ego demostrando vuestra destreza.

Sin embargo, si perdéis, os maldecís como los tontos engreídos que no han conseguido ganar. La decisión es vuestra: podéis jugar al juego de manera estratégica, jugar por diversión o podéis decidir no jugar en absoluto. El problema real viene cuando ignoráis las reglas y decidís poneros a vacilar de todas formas. De esta forma, no solo estáis fastidiando vuestra propia experiencia, sino que también corréis el riesgo de fastidiar la de alguien más.

"Yo no hablo mal en el chat porque tengo miedo de que la gente me vea como una persona tóxica que se enfurece cuando pierde", dice Doublelift.

Antes de finalizar la entrevista con Doublelift, se asegura de volver a enfatizar que él no ve la práctica de vacilar a los demás como universalmente tóxica y que la aprecia como parte del espíritu competitivo del juego. Pero, llegados a este punto, ha pasado tanto tiempo reflexionando sobre las implicaciones de los vaciles que ha alcanzado un estado de claridad personal sobre el tema, algo a lo que la mayoría de los jugadores podrían aspirar. "No es el tipo de jugador que quiero ser".

Arte de

Songoandaa. Descargaos la imagen aquí.