Desarrollo: La evolución de los vastaya

Por WAAAARGHbobo

Cuando iniciamos el desarrollo de Xayah y Rakan, echamos un vistazo al repertorio de campeones y nos dimos cuenta de que hacía tiempo que no incluíamos humanoides con toques animales. Además, pese a la cantidad de criaturas de este tipo presentes en League of Legends, también percibimos que no teníamos un nombre con el que denominarlas.

Todos los equipos de campeones, a los que llamamos en inglés de forma interna ''pod'', constan de un miembro dedicado a la disciplina narrativa. Una de las funciones de esos miembros consiste en idear la temática del nuevo campeón y su sitio en Runaterra. A la hora de crear un personaje no humano surge una pregunta adicional: ¿cómo encaja esta criatura en concreto en el mundo?

Averiguar qué raza era esta pronto se volvió un asunto esencial para el escritor de narrativa Matt ''FauxSchizzle'' Dunn y para mí mismo. Además de eso, en la fase temprana de producción, nuestro jefe de producto se emocionó con la posibilidad de que la raza de Xayah y Rakan pudiera explicar el origen de algunos de los campeones previos (como Ahri, Wukong, Rengar y otros) y ofrecerles un lugar más definido en el modernizado mundo de Runaterra.

Parecía una idea genial y fácil de ejecutar... hasta que nos pusimos manos a la obra.

¿Ahri, Wukong, Rengar? Está claro que están relacionados con mitos clásicos del mundo real, pero ¿qué son realmente? ¿Cuál es su sitio en Runaterra? ¿Cómo los ''modificamos'' sin destruir aquello que los jugadores ya adoran de ellos?


Investigación

La investigación siempre es el primer paso. Empezamos analizando la percepción que tenían los jugadores de estos campeones, los mitos a los que estaban ligados, sus antiguas historias oficiales y sus apariencias. No tardamos en encontrar cinco denominadores comunes.

Exploración inicial de la expresión facial de Ahri

Uno: los ''hombres bestia'' solían provenir de tierras fronterizas, a menudo más allá de la civilización; dos: muchos de ellos podrían haber cambiado de forma o manipulado su apariencia por medio de la magia; tres: normalmente contaban con alguna especie de poder mágico innato; cuatro: la mayoría de ellos parecían tener un ''aspecto natural'' mágico; y cinco: Ahri y otros campeones procedían de Jonia o, al menos, contaban con elementos en sus historias oficiales que podrían relacionarse con Jonia.

Por tanto, ¿cuál es la lógica qué respalda la existencia de un grupo de criaturas metamórficas humanoides y quiméricas relacionadas con Jonia y con poderes mágicos naturales?


La lógica de la magia natural y los cambiaformas

Cuando creamos a Tahm Kench, estuvimos trabajando con la idea de que parte de la magia de Runaterra estaba relacionada con el mundo de los espíritus del que se habla en la historia oficial de Shen. Se trataba de un mundo reflejado donde los espíritus de todas y cada una de las formas vivientes existían. Las almas de cada una de las personas, los espíritus de los animales, las esencias de las especies, de los lugares, de los elementos e incluso de las ideas existían en esa dimensión como unas poderosas fuerzas que interactuaban y creaban un tipo de magia concreta en Runaterra. Además, contábamos con que los espíritus de este lugar no tenían una forma restringida. Tahm Kench y Kindred no pertenecen a nuestro mundo: sus aspectos en el reino material son una ilusión. Se trata de criaturas puramente mágicas que se manifiestan bajo una serie de circunstancias concretas, pero que no cuentan con una forma real o un cuerpo físico como nosotros.

Matt y yo repasamos estos conceptos con Anthony ''Ant in Oz'' Lenné y el equipo de creación del mundo, quienes fueron de gran ayuda para esclarecer dos conceptos clave. En primer lugar, Anthony estuvo trabajando en el desarrollo inicial de la magia de Runaterra, llegando incluso a considerar la posibilidad de que esta emanara como ríos de una serie de portales. Estas corrientes de magia (o líneas ley) recorrerían el planeta, cruzándose y mezclándose entre sí. Era una muy buena idea de creación del mundo, ya que, de esta única regla sencilla, podrían brotar enormes complejidades. Las zonas próximas a un portal dispondrían de acceso a una cantidad enorme de un tipo concreto de magia, aunque sin excesiva variedad, mientras que las regiones en los cruces de esas corrientes tendrían sus propias formas peculiares de magia. Las regiones situadas lejos de las corrientes estarían casi yermas de magia. Pese a que se trataba de un proyecto en elaboración, nos inspiró para meditar aún más sobre en qué podría convertirse ese concepto de magia.

Puente jonio

También estaba la idea de que algunos de los ''manantiales'' de magia más poderosos pudieran proceder de las montañas de Jonia. Por tanto, parecía obvio que Jonia podría ser una abundante fuente de este tipo de ''magia natural'' que emanaba del mundo de espíritus de Shen y desembocaba en el plano material. Si criaturas como Ahri, Xayah y Rakan provenían de Jonia, entonces cabía la posibilidad de que tuvieran una conexión mayor con este tipo de magia en cuestión y, a fin de cuentas, un enlace más estrecho con este mundo de espíritus naturales.

Esto nos ofreció un par de soluciones. Ya sabíamos que algunos lugares mágicos, como Icathia, habían sido devastados y cambiados por la magia; ahora suponemos que Jonia contaba con sus propias fronteras con un reino mágico algo menos peligroso.

A medida que se iba desarrollando el apartado artístico, nos dio la sensación de que nuestras criaturas se encontraban en un punto intermedio entre elfos y sátiros. Se trataba de una raza de semihadas con características de tres criaturas diferentes —humanos, aves y cánidos— que llegaba desde las fronteras de Jonia a este mundo de espíritus mágicos. Pero si esos seres no eran tan solo espíritus mágicos ni humanos con orejas de Star Trek, ¿no faltaría entonces un punto de unión entre las criaturas de ese mundo y del nuestro?


La maldita evolución

Uno de los problemas que surgen al crear una nueva raza reside en la evolución. Se trata de un concepto fundamental y una lente subconsciente que nosotros, como consumidores de productos multimedia, usamos para contemplar cualquier creación de mundo organizada. Es fácil pasarla por alto con criaturas que se presuponen puramente mágicas (como los demonios y los fantasmas), pero es difícil ignorar la falta de lógica de algunos monstruos y razas clásicas que, supuestamente, son criaturas físicas que se desarrollaron en ese mundo.

Muchas propiedades intelectuales evitan estas cuestiones o recurren a un simple deus ex machina (''mmm... ¡unos titanes las crearon!''). Estas soluciones parecían formas de escurrir el bulto y, si queremos que las historias oficiales de League of Legends se tomen en serio, nosotros también teníamos que tomárnoslo en serio.

¿Y si conseguimos que la evolución fuera nuestra aliada? ¿Qué pasaría si la magia fuera un recurso (como el agua) y su escasez o abundancia afectara a la evolución? ¿Podría esto explicar también por qué un cambiaformas es un cambiaformas?


Anfibios de espíritu y corrientes mágicas

Comenzamos a desarrollar una serie de ideas, pero una en concreto arraigó por su utilidad para el desarrollo. Si podíamos asumir que existían fronteras permeables entre el mundo material de Runaterra y el mundo de espíritus naturales, entonces era probable que evolucionasen unas criaturas que pudieran prosperar en ambos reinos. Las almas de estas criaturas tendrían que ser más fluidas y moldeables que las nuestras: tenían que ser capaces de absorber y fundirse con otros espíritus mágicos para sobrevivir largos periodos de tiempo cerca de los mundos de espíritus. Pero, además, necesitarían una forma física real para sobrevivir las épocas en las que vivieran en nuestro mundo.

Estos seres nos resultarían tan extraños como las medusas de las profundidades o los gusanos de tubo gigantes de los océanos. Serían los ''protovastaya'' o, como el equipo de creación del mundo decidió llamarlos, los ''vastayashai'rei''. Esta antigua raza de verdaderos cambiaformas se adaptó de manera excepcional a este entorno peligrosamente extraño.

Los vastayashai'rei nos aportaron un puente evolutivo para que la magia pudiera tener lugar y fuera utilizada por otros seres vivos (y una lógica subyacente que tendría el potencial de utilizarse con otros tipos de magia). No cabe duda de que los magos podrían seguir estudiando la magia y la gente podría ser bendecida con estos poderes de otros modos, pero ahora ya podríamos asumir que entrar en contacto con esta antigua raza (o incluso un leve acercamiento a estas fronteras de espíritus) podría, del mismo modo que un virus, rescribir el modo en que esa criatura o sus descendientes interactúan con la magia. Esta solución funcionó. (¡Por cierto, no olvidéis echar un ojo a la página de Universo para conocer más detalles e historias sobre los vastaya!).

De pronto, nos vimos con una explicación para una enorme cantidad de monstruos clásicos y extraños. Los animales poco inteligentes podrían evolucionar o convertirse en hipogrifos y otras criaturas quiméricas en función del acceso de sus formas físicas a la energía mágica; además, diferentes tipos de magia de espíritus de animales empezarían a cambiar sus formas y las de sus descendientes.

Del mismo modo, el contacto de los vastayashai'rei con humanos modificaría a estos últimos. Las almas humanas podrían verse conectadas a espíritus animales y a esta magia natural. Los descendientes de los humanos originales que estuvieron en contacto con los vastayashai'rei se convertirían en tribus de cambiaformas bípedos y quiméricos... que más tarde pasarían a autodenominarse vastaya.


2 years ago


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