Caso SpectateFaker: conclusiones e intenciones

Por Tryndamere

A lo largo de la última semana, el estallido del caso SpectateFaker ha sacado a la palestra una serie de problemas muy complejos y llenos de matices, relacionados con la creación y distribución de contenidos de juego. Después de algunos problemas de comunicación por nuestra parte y mucho debate (tanto dentro como fuera de Riot) sobre el mejor modo de compaginar el acceso a los contenidos de juego que quieren ver los jugadores y la protección de los jugadores individuales que no desean que un tercero retransmita todas sus partidas, hemos aprendido muchas cosas.

He aquí la versión resumida: En nuestra opinión, la retransmisión de las partidas clasificatorias es una parte fundamental de la experiencia que ofrece LoL y no tenemos la menor intención de restringirla. El problema se produce cuando el modo Espectador de un jugador concreto (profesional o no) es objeto de retransmisión constante en contra de su voluntad, de un modo que, además, resulta perjudicial para él. En el caso SpectateFaker nos ha permitido llegar a dos grandes conclusiones. 1) Que Azubu no tiene base legal para acogerse a la DMCA, dado que somos nosotros, y no ellos, los propietarios de los contenidos, y 2) que Faker considera (y nosotros estamos de acuerdo) que la retransmisión es lesiva para su persona y su marca. Por tanto, vamos a aceptar la petición de Faker y solicitaremos la retirada del stream.

Por lo que a mí se refiere, es evidente que debería haber gestionado mucho mejor las comunicaciones en este asunto. Mi intención era salir en defensa de un jugador (Faker) que estaba siendo señalado y cuyas partidas se retransmitían en contra de su voluntad. Soy muy sensible al tema del abuso. Y haberme dado cuenta de que, al debatir este asunto, puedo haber sido yo el abusador, ha supuesto una gran lección de humildad.

El caso del que hablamos ha planteado una serie de temas que van más allá de Faker, o incluso de los jugadores profesionales en general. Podría tener repercusiones sobre todos aquellos que creamos o disfrutamos como espectadores de los contenidos de juego retransmitidos a través del cliente. Somos conscientes del peso de tal responsabilidad, razón por la cual nos hemos tomado el tiempo necesario para debatir y contrastar nuestros puntos de vista antes de volver con una respuesta.

Quería dedicar algún tiempo a hablar un poco sobre la filosofía con la que abordamos este problema, los errores que hemos cometido en nuestros primeros pasos y lo que vamos a hacer de ahora en adelante.

¿Qué ha pasado?

En un caso como este, con tantas y tan complejas variables y tan elevado número de implicados, resumir el problema no resulta fácil, pero he aquí una sucinta relación de los hechos:

A comienzos de la semana pasada, la plataforma de retransmisión por streaming Azubu, al amparo de la Digital Millennium Copyright Act (DMCA), remitió un procedimiento de eliminación contra un stream llamado SpectateFaker. El stream en cuestión buscaba automáticamente las partidas disputadas en la cola en solitario por el jugador de SK Telecom T1 Lee ''Faker'' Sang-hyeok y las retransmitía por Twitch utilizando el modo Espectador de LoL.

En septiembre de 2014, Faker, junto a otros profesionales coreanos de los deportes electrónicos, había firmado un contrato de retransmisión en exclusiva con la plataforma Azubu y esta consideraba que la retransmisión independiente de partidas de Faker a través de Twitch constituía una vulneración de dicho contrato. Sin embargo, tal como señaló el creador de SpectateFaker, StarLordLucian, según los Términos de uso de LoL, los jugadores renuncian a la propiedad intelectual de los contenidos de juego que crean al utilizarlo. En términos legales, Azubu no es la propietaria de los contenidos que estaba produciendo Faker. Tal como han señalado muchos —y nosotros hemos trasladado directamente a Azubu—, la medida reclamada por ellos no se sustenta sobre un derecho de propiedad legal.

Anteriormente, esta misma semana, SKT se había puesto en contacto con Riot para comunicarnos que Faker no deseaba que sus partidas se emitiesen de ese modo y confiaba en que tomásemos medidas para impedirlo. El propio SKT emitió un comunicado a través de su página de Facebook en el que confirmaba que a Faker no le gustaba que su nombre y sus partidas se retransmitiesen sin su consentimiento y que consideraba que tenía efectos negativos sobre el valor y la estabilidad de su propia oferta de retransmisiones.

¿Cuál es nuestro enfoque?

Vamos a bucear un poco más en nuestras filosofías básicas y en lo que queremos hacer en este tema tan complicado de cara al futuro.

En este tipo de asuntos, nuestra filosofía rectora es siempre proteger los intereses de los jugadores. Pero en este caso las cosas no son tan sencillas. Aquí entran en colisión los intereses de dos entidades distintas, ambas pertenecientes a la comunidad de jugadores: por un lado los del jugador individual (en este caso, Faker) y por otro los de los miles de jugadores que han disfrutado de sus partidas en Twitch gracias a SpectateFaker. Al analizar el caso hemos tenido que sopesar ambos intereses y tomar una decisión equilibrada, basada en lo que podía causar menor perjuicio —u ofrecer mayores beneficios— a las dos partes.

Con el stream SpectateFaker, StarLordLucian ha prestado un servicio a miles de jugadores, que han podido disfrutar de las partidas de Faker en solitario en la plataforma de su elección y con las herramientas a las que están acostumbrados. Ha sido un uso innovador de nuestra API que ha identificado un interés potencial y que, en nuestra opinión, es fruto de la loable intención de ofrecer contenidos sobre deportes electrónicos a los aficionados de todo el mundo. Lamento las insinuaciones en sentido contrario que lancé en Reddit en un momento de acaloramiento.

Mi alarma se debía al hecho de que Faker y SKT lo consideraban un atentado contra su carrera y su marca y nos pidieron ayuda para impedirlo. Tras haber estudiado el caso, comprendemos las razones que sustentan tal visión del asunto. Este tipo de contratos de retransmisión son una piedra angular en la creación de un ecosistema financiero estable en el sector de los deportes electrónicos en Corea. Cualquiera puede entender que la retransmisión sistemática del modo Espectador de todas y cada una de las partidas de Faker (y no unas pocas, de manera esporádica) a través de una plataforma rival, además de reducir el valor de su asociación con Azubu, socava, y esto es mucho más importante, las posibilidades de otros profesionales de obtener contratos de retransmisión igualmente lucrativos en el futuro. A juicio de Faker, el stream SpectateFaker le ocasiona perjuicios en un sentido muy real y material... y nosotros creemos que tiene derecho a pedir que deje de hacerlo.

Es un precedente que no se aplica solo a los jugadores profesionales, o a las pérdidas monetarias o de valor de las marcas. Imaginemos un escenario en el que todas las partidas de un jugador de nivel Bronce se retransmitiesen en contra de su voluntad a un público que se dedicase a hacer mofa de su juego y su persona. El perjuicio puede ser emocional, material o adoptar otras formas. En nuestra opinión, la retransmisión sistemática de las partidas de un jugador de un modo que pueda ocasionarle perjuicios materiales o morales no es una consecuencia necesaria de la disputa de partidas de clasificatoria. Imaginemos si no el caso de una jugadora que se viese acosada por un narrador o un sistema automatizado y cuyo juego fuese analizado con lupa. Riot siempre se ha tomado muy en serio su responsabilidad de fomentar una comunidad basada en principios deportivos y positivos, y en una situación como esta, que podría convertirse en un importante precedente, no puede ser otro el enfoque.

Existen ejemplos de retransmisiones del modo Espectador con un carácter mucho más lúdico. Por dar solo uno, SaltyTeemo es un stream que suele centrarse en jugadores con bajo nivel de emparejamiento y retransmite sus partidas en modo Espectador, pero lo hace de un modo que transmite sensaciones completamente distintas. El stream borra los nombres de los usuarios y no se centra siempre en los mismos jugadores. No se puede considerar un caso de acoso contra un jugador concreto, sino una recopilación de jugadas que resulta entretenida y no tiene ánimo destructivo.

Nuestra intención es actuar contra aquellos streams que nos parezcan lesivos contra jugadores concretos. Normalmente lo haremos como respuesta a una petición del afectado (aunque no siempre será así), de manera que pondremos todas las facilidades para que nos transmitan sus inquietudes y luego procederemos a examinarlas caso por caso. Aunque el caso SpectateFaker ha sido la génesis de esta política —y será el primero en el que se aplique—, esta no se aplica solo a él, a ningún grupo concreto de profesionales, ni tan siquiera a los profesionales en general. Si os sentís acosados por la retransmisión de vuestras partidas en modo Espectador, no dudéis en enviar una incidencia al servicio de Soporte al jugador de Riot.

Esto no quiere decir que en el futuro no vaya a existir una solución técnica o un cambio en la API que nos permita atajar esta clase de problemas de raíz. El modo Espectador es una herramienta en proceso de evolución que, además de servir para que los jugadores disfruten viendo partidas, debe ser sensible a las preocupaciones de aquellos que se sientan acosados o violentados por la retransmisión sistemática de sus partidas sin su consentimiento. En el caso de las partidas de clasificatoria, es una parte muy importante de la experiencia que ofrece LoL a quienes disfrutan viendo a otros jugadores —profesionales o no— y aprendiendo de ellos. Pero la retransmisión es problemática cuando el jugador pone objeciones... y es en ese momento cuando intervendremos para protegerlo. Los cambios técnicos de nuestra API requerirían más tiempo del que tenemos para responder a este problema puntual, pero estamos decididos a hacer todo lo posible para ofrecer más opciones a quienes juegan y a quienes retransmiten partidas.

Con respecto al caso SpectateFaker, estamos convencidos de que el perjuicio material ocasionado al jugador es muy real, de manera que vamos a aceptar la petición de Faker y solicitaremos la retirada del stream.

¿Qué nos ha enseñado este caso sobre la comunicación?

Enfrentarse a problemas legales complejos y llenos de matices se ha convertido en el pan nuestro de cada día para Riot al refinar nuestros procesos en respuesta a las necesidades de los jugadores. Por desgracia, a veces (como en este caso) nos topamos con circunstancias nuevas en las que la inexperiencia nos juega una mala pasada y lo que debemos hacer es aprender de ellas.

Cuando empecé a debatir en Twitter y Reddit, mi principal objetivo era dejar clara nuestra posición con respecto a la protección de los jugadores. Mi reacción fue totalmente visceral y me lancé a defender con uñas y dientes a un jugador al que consideraba objeto de maltrato. Por desgracia, en mi afán por explicar mis preocupaciones, cometí varios errores de bulto que enturbiaron mis propias explicaciones.

  1. Aunque no estaba de acuerdo con los actos de StarLordLucian, sus intenciones eran buenas. Al convertir el problema en algo personal y acusarlo injustificadamente de acosar a Faker, malinterpreté sus intenciones originales, que no eran otras que mostrar la calidad del jugador por Twitch.  
  2. Me precipité al intervenir en una situación sin conocer todas sus facetas. Cometí un error al asumir en un primer momento que StarLordLucian estaba reutilizando emisiones directas, cuando lo que estaba haciendo era retransmitir partidas en modo Espectador de manera automatizada. Este tipo de torpezas por mi parte enturbiaron el mensaje que quería transmitir: que nuestro principal objetivo era proteger a los jugadores que se sienten perjudicados por quienes retransmiten sistemáticamente sus partidas en contra de su voluntad.
  3. Lo que estaban pidiendo los jugadores era una visión de conjunto sobre el problema y el precedente legal que podía constituir, no un análisis puntual del caso SpectateFaker. Y al centrarme solo en él, no contribuí a aclarar los temas de fondo que estaban en juego, algo que confío estar remediando ahora.

Desentrañar el enredo que supone un caso tan complejo como este ha sido una experiencia muy enriquecedora para todos nosotros. Y debo decir que es un proceso que aún sigue adelante, tanto dentro como fuera de Riot. Sabemos que nuestras decisiones generarán un encendido debate. Pero creemos que, en casos como este, cuando algo tiene capacidad de sentar precedentes en espacios nuevos, el debate no es solo algo saludable, sino también necesario.

Estoy deseando conocer vuestras opiniones y quiero dar las gracias a todos los que han participado en el debate. La verdad es que aún sigue abierto, pero hemos aprendido mucho de la experiencia y esperamos mejorar de ahora en adelante.

- Marc Merrill

Corrección: En el mensaje original se daba a entender que unas emisiones directas eran en realidad retransmisiones repetidas, pero hemos corregido el error.


4 years ago


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