Habilidades

Pasiva: Susurro

El arma de Jhin, Susurro, aloja cuatro balas, de las que la última causa siempre crítico y daño adicional basado en la vida que ha perdido el objetivo. Después de efectuar los cuatro disparos, Jhin se toma un momento para recargar.

Los críticos de Jhin infligen menos daño de lo normal, y su velocidad de ataque no aumenta de manera proporcional a la velocidad de ataque que le darían los objetos. En su lugar, Jhin convierte la velocidad de ataque y probabilidad de crítico de objetos y runas en daño de ataque. El daño de crítico, a su vez, le otorga velocidad de movimiento adicional basada en su velocidad de ataque.

Q: Granada danzante

Jhin lanza un proyectil contra un objetivo. Tras impactar, el proyectil rebota hasta cuatro veces en otros enemigos cercanos. Si mata a un enemigo con Granada danzante, los siguientes rebotes infligen daño adicional.

W: Florecer mortal

Pasiva: los campeones enemigos a los que hayan alcanzado tanto los ataques básicos de Jhin, como Público entregado o el daño de los aliados, quedan marcados durante unos segundos.

Activa: Jhin efectúa un disparo desde muy larga distancia que daña a todos los súbditos enemigos y al primer campeón enemigo en una dirección determinada. Si el campeón enemigo en el que impacta ya había sido marcado, queda inmovilizado durante unos instantes y Jhin obtiene un aumento de velocidad de movimiento.

E: Público entregado

Pasiva: El disparo que acabe con el campeón enemigo, hará que florezca una flor en el cadáver que revela y ralentiza a los enemigos cercanos antes de detonar y causar daño.

Activa: Jhin coloca una trampa en el suelo que se vuelve invisible una vez armada. Los campeones enemigos que pasen sobre ella la activarán, se revelarán y quedarán marcados con Florecer mortal. Además, se creará una gran zona de ralentización. Después de una breve pausa, la trampa explotará, dañando a todos los enemigos que estén dentro del radio de la explosión.

R: Abajo el telón

Jhin monta su arma por completo antes de apuntar en una dirección determinada, mostrando a todos los objetivos marcados en un área inmensa. Después, puede disparar cuatro balas que se detienen en el primer campeón en el que impactan, lo ralentizan y le infligen daño según la vida que ha perdido. El cuarto y último disparo de Jhin con Abajo el telón inflige gran cantidad de daño adicional y causa siempre crítico.

Actividad en las calles

Jhin es un tirador diferente. La mayoría prefiere acribillar a sus rivales con una lluvia continua de disparos. Él, por el contrario, es pausado hasta el extremo, y se viene arriba cuando encuentra la oportunidad de atacar. En las calles, su mejor opción es guardar sus preciadas balas para rematar, sin malgastarlas, buscando el mejor momento de utilizar su cuarto proyectil, el más letal, contra su oponente. El alcance de ataque básico de Jhin se encuentra, como mucho, en la media, por lo que resulta un objetivo relativamente fácil de hostigar en las calles. Ahí es donde el Virtuoso puede echar mano de Granada danzante, usando el proyectil rebotador para asegurarse los últimos impactos desde una relativa seguridad, e incluso para hostigar si sus rivales se quedan muy cerca de las oleadas de súbditos.


Con todo, la baja velocidad de ataque de Jhin hará que con frecuencia se vea obligado a buscar el amparo de las torres, y a disparar para asegurar los últimos impactos en vez de hostigar. El quid de la cuestión está en que si coloca algunas de sus trampas de Público entregado mientras retrocede, estará en disposición de llamar a su jungla para echar el guante a los indefensos cuellos de sus rivales. Cuando empiece la emboscada, Jhin y sus aliados trabajan mejor si inician el ataque y acorralan a los objetivos, llevándolos hacia las trampas ya dispuestas. Cuando se activen, Jhin podrá continuar inmediatamente con Florecer mortal, dañando al objetivo e inmovilizándolo dentro de la zona de ralentización de la trampa, conforme se acaba el efecto. La explosión, que sorprenderá al objetivo dentro del área de efecto, reducirá aún más su vida y preparará el terreno para la cuarta y última bala de Jhin. El objetivo caerá, de un modo u otro.


Las trampas, como tales, proporcionan también cobertura defensiva cuando Jhin decida buscar al objetivo y ponerse agresivo. Aunque las oportunidades son escasas, un crítico fortuito contra un enemigo debilitado no solo le da al tirador la oportunidad de acabar con él, sino también los medios para perseguirlo. Ahí Jhin está en su terreno: tras marcar a su enemigo con Florecer mortal, lo inmoviliza y lo revienta con ataques básicos. Si se excede, por lo general atraerá a los junglas enemigos. Sin embargo, si consigue atinar su cuarto y último disparo, el crítico garantizado (con el consiguiente aumento de velocidad) debería ayudarle a escabullirse mientras su frustrado asesino cae en las trampas del Virtuoso.


Un crítico fortuito contra un enemigo debilitado no solo le da al tirador la oportunidad de acabar con él, sino también los medios para perseguirlo.

Refriegas

En cuanto está listo, Jhin sobresale en el control de objetivos, en parte gracias a sus trampas. Si aprovecha Público entregado en la ruta más sencilla del enemigo al dragón, podrá avisar al equipo de las posibles incursiones enemigas y ralentizará temporalmente a los junglas enemigos marcados con Florecer mortal. Aun cuando prosigan su avance, Jhin puede lanzar Granada danzante para causar daño a los enemigos agrupados antes de eliminar con cuidado uno a uno a sus objetivos con ataques básicos. No se le da bien asegurar objetivos por sí mismo a causa de su baja velocidad de ataque, pero puede ayudar al equipo si planifica y prepara las batallas en las áreas circundantes.


Luego está la definitiva de Jhin. Abajo el telón le da a Jhin y al equipo una gran ventaja a la hora de tomar objetivos, siempre que el Virtuoso sea capaz de preparar su nido de francotirador. La habilidad cuenta con un gran alcance, aunque únicamente dentro de un ángulo dado, por lo que Jhin debe tener en cuenta distintos factores a la hora de buscar su sitio. Si se instala demasiado cerca, será un blanco fácil para los asesinos enemigos; si lo hace demasiado lejos, será irrelevante después de haber gastado su definitiva; y, si lo hace mal, se arriesgará a perder de vista el desarrollo de la batalla. No obstante, si aciertas con la posición, Jhin sembrará la destrucción desde lejos, antes de volver para acabar la batalla en primera fila.

Jhin puede ayudar al equipo a asegurar objetivos si planifica y prepara las batallas en las áreas circundantes.

Combates de equipo

Jhin tiene dos estrategias viables en los combates de equipo: aparecer al inicio de la batalla o al final de esta. Si decide quedarse con el equipo, asumirá una posición tradicional de retaguardia, preparando trampas para proteger a sus camaradas más endebles mientras emplea Florecer mortal contra los objetivos marcados. Granada danzante sirve para hurgar en la herida y, cuando el equipo enemigo empiece a huir, Jhin estará perfectamente posicionado para montar Susurro y liquidar al resto de enemigos con Abajo el telón.


Por otro lado, Jhin puede preparar el terreno con antelación utilizando primero su definitiva. Esto lo convierte en un personaje poco habitual en las peleas de equipo, porque no se le va a ver, al menos, de inicio. Y mientras que los equipos enemigos podrán alegrarse de inicio por lo desequilibrado del combate, pronto se darán cuenta de que la ausencia del Virtuoso es deliberada. Tal vez no sientan la presencia de Jhin, pero sin duda notarán sus balas. Abajo el telón inflige menos daño a los enemigos con mucha vida, pero la ralentización de la habilidad impedirá que la vanguardia enemiga llegue a donde quiera ir y detendrá la huida de los enemigos vulnerables, dejándolos a la merced de los aliados capaces de infligir daño. Y lo que es más importante: Abajo el telón empezará a acorralar a los enemigos de Jhin, obligándolos a esconderse detrás de los tanques aliados o a buscar cobertura. Aun cuando ya haya usado su definitiva, Jhin puede aportar a las peleas, fijando a los objetivos marcados con Florecer mortal, de modo que los aliados puedan limpiar la zona y correr hacia la victoria.

Abajo el telón empezará a acorralar a los enemigos de Jhin, obligándolos a esconderse detrás de los tanques aliados o a buscar cobertura.

Sinergias

Funciona bien con:

Darius, la Mano de Noxus

Darius y Jhin son una extraña pareja. Mientras que los tiradores suelen infligir más daño que los colosos, Darius es una fuerza tan desatada que Jhin puede complementar su talento acorralando a los objetivos con Florecer mortal y Abajo el telón mientras Darius... bueno, hace lo que sabe. Que es machacar.


Nautilus, el Titán Abisal

Nautilus, uno de los supertanques de control de adversario de la Liga, cuenta con paralizaciones, lanzamientos, empujones y ralentizaciones suficientes para detener el avance de varios enemigos contra Jhin. De este modo, el Virtuoso puede (obviamente) seguir con vida pero, lo que es más importante, puede acercarse más allá de su zona de confort para infligir un daño considerable con sus ataques básicos.


Morgana, el Ángel Caído

Morgana es superfuerte junto a Jhin porque tiene muchas formas fiables de marcar a sus enemigos. Una gran jugada es usar Hechizo oscuro y luego Florecer mortal. Esto acabará con la mayoría de enemigos. Sin embargo, aunque Morgana marque a su enemigo con Tierra maldita, Jhin tendrá la ocasión de usar su W y aturdirlo durante unos momentos, lo que, a su vez, brinda la posibilidad de emplear Hechizo oscuro.

Sufre contra:

Yasuo, la Espada sin Honor

Concentrar el poder de Jhin en cuatro balas letales implica que los campeones que puedan obviar uno o dos proyectiles serán capaces de reducir a la mitad la producción de daño a corto plazo del Virtuoso. Y entre estos se cuenta Yasuo, que estará feliz de usar Muro de viento contra los ataques básicos de Jhin antes de hacerlo trizas bajo una ráfaga de acero.


Jarvan IV, el Ejemplo de Demacia

Cuatro balas son suficientes para acabar con muchos enemigos, pero no con J4, que se abrirá paso hasta Jhin, estandarte en ristre, antes de ajustar cuentas con Cataclismo. Y todo mientras grita "¡¡¡Demacia!!!" como un poseso, claro.


Lucian, el Destello Purificador

Lucian es capaz de desquiciar a Jhin. No solo es lo suficientemente rápido para esquivar la mayoría de sus habilidades con Persecución implacable, sino que además también es contundente. Así que mientras Jhin se ve obligado a confiar en sus ataques básicos para causar daño fácil pero lentamente, Lucian puede marcar al Virtuoso con Resplandor ardiente antes de hacerle pupa con Luz lacerante. Y, como hemos visto, Jhin prefiere otra clase de tiroteos.

Pronto volveremos con la historia de la creación de Jhin. ¡Entre tanto, contadnos en los comentarios qué pensáis del próximo campeón de la Liga!