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Mucho antes de que la Liga regulara esta magia, los magos experimentaban con la creación de vida artificial. Aunque ahora es algo prohibido, la inculcación de la razón a los gólems era una práctica relativamente habitual entre los artífices más expertos. Uno de estos visionarios era el demaciano Durand. Con una habilidad sin igual para crear seres conscientes, las obras de Durand servían de infatigables guardianes para las ciudades fronterizas de esta querida ciudad estado, protegiéndolas de sus vecinos noxianos. Sin embargo, Durand guardó para su propia defensa su obra maestra: Galio. Este ser poderoso, forjado a imagen y semejanza de una gárgola, lo mantenía a salvo en sus viajes y le permitía llevar a cabo su importante trabajo sin temor a sufrir las represalias de los enemigos de su tierra... hasta que el enfrentamiento con sus duros guardianes terminó por provocar la ira del Alto Mando noxiano. Cuando Durand cruzó el Pantano de los Aullidos arrastrando su obra maestra, fue atacado por un amplio grupo de asesinos noxianos. En un evidente estado de inferioridad física y numérica, Galio hubo de presenciar con horror cómo los asesinos ejecutaban rápidamente a su amo, antes de desvanecerse entre la niebla. Despojado de su razón para vivir, cayó en la desesperación. Durante años permaneció solo, velando los huesos del maestro al que no había sabido proteger... un monumento literal a su propia eterna vergüenza. Hasta que un día, una triste pero decidida Yordle con una poderosa corona demaciana se detuvo a descansar bajo la sombra de una gran estatua. Oculto a los ojos de su visitante, ajena a su presencia, Galio estudió a la melancólica muchacha. Parecía como si ella también soportara una pesada carga. Tan silenciosa y estoicamente como había llegado, la chica se fue en dirección a Demacia. Este encuentro encendió una chispa en la mirada de Galio. Recordando la causa cuya defensa le había costado la vida a su maestro, Galio salió de su purgatorio de silencio y siguió la estela de esta valiente criatura. Tenía una nueva razón para vivir: unirse a la Liga de Leyendas y luchar por la voluntad de Demacia. “La redención no existe. Sólo existe la penitencia”. - Galio |
| Daño | 56.3 | (+3.375 / por nivel) |
| Vida | 435 | (+85 / por nivel) |
| Maná | 235 | (+50 / por nivel) |
| Velocidad de movimiento | 310 | |
| Armadura | 17 | (+3.5 / por nivel) |
| Bloqueo de hechizos | 30 | (+0 / por nivel) |
| Regeneración de vida | 7.45 | (+0.75 / por nivel) |
| Regeneración de maná | 7 | (+0.7 / por nivel) |
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Aplastar resuelto - Galio dispara un rayo conmocionante por sus ojos, ralentizando e infligiendo daño a los enemigos que estén cerca del punto de impacto.
Galio dispara un rayo conmocionante por sus ojos, infligiendo 80/135/190/245/300 (+0.7) daño mágico a los enemigos que se encuentran cerca del punto de impacto y reduciendo su velocidad de movimiento un 24/28/32/36/40% durante 2,5 segundos.
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Bulwark - Galio protege a un campeón aliado y le aumenta su Armadura y Resistencia mágica, y él recupera Vida cada vez que ese campeón recibe daño.
Galio protege a un campeón aliado durante 4 segundos, lo que aumenta en 30/45/60/75/90 su Armadura y su Resistencia mágica. Cada vez que la unidad recibe daño, Galio se cura en 25/40/55/70/85 (+0.3). (-20% de curación por cada golpe consecutivo)
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Soplo justiciero - Galio cierra sus alas, desatando un soplo de viento conmocionante que daña a los enemigos y deja una corriente direccional a su paso que aumenta la Velocidad de movimiento de los aliados.
Galio desata un soplo de viento conmocionante que inflige 60/105/150/195/240 (+0.5) puntos de daño mágico a todos los enemigos que están en su camino. Deja una corriente direccional durante 5 segundos, aumentando un 20/28/36/44/52% la Velocidad de movimiento de los aliados que la atraviesan.
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Ídolo de Durand - Galio asume la forma de una estatua, provocando a los enemigos cercanos y almacenando energía conmocionante cuando lo atacan. Después, emerge de su caparazón y libera la energía almacenada para dañar a los enemigos que lo rodean.
Galio canaliza durante 2 segundos, con lo que provoca a los enemigos cercanos y bloquea el 50% del Daño recibido.
Después de canalizar, Galio inflige 220/330/440 (+0.6) de Daño mágico a los enemigos que le rodean, además de un 5% de Daño adicional por cada ataque que haya sufrido mientras canalizaba. Máximo 40% de Daño adicional.
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Piel rúnica - Galio convierte el 50% de su Resistencia mágica en Poder de habilidad.
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